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Desde hace varios años, Francia ha debido hacer
frente a una rápida propagación de resistencias a los agentes
antimicrobianos en hospitales y consultas generales, a pesar de las
diversas recomendaciones formuladas para solucionar este problema. En
1999, el Instituto de Vigilancia Sanitaria convocó a los especialistas
del país y posteriormente realizó una consulta nacional que reunió a
todos los profesionales de la salud del país que colaboran en la
investigación de resistencias bacterianas. Esta consulta finalizó con
propuestas para un plan nacional de medidas destinadas a controlar estas
resistencias que fueron presentadas ante el Ministerio de Sanidad
francés.
Desde hace varios años, la propagación de
resistencias a los agentes antimicrobianos en Francia es un grave problema
tanto para las consultas generales como para los hospitales. Se ha
observado una propagación clonal y rápida de Staphylococcus aureus
resistentes a la meticilina (SARM) en hospitales (en un período de 7
años, la incidencia de aislamientos de SARM susceptibles a la gentamicina
y con susceptibilidad heterogénea a la meticilina aumentó de forma
constante, llegando a representar en 1998, según los hospitales, del
46,8% al 94,4 % de las cepas SARM) (1). En las consultas generales, la
tasa de cepas de Streptococcus pneumomiae con sensibilidad reducida
a la penicilina G aumentó considerablemente del 4,9%, en 1988, al 48% en
1997, así como la tasa de fallos terapéuticos en infecciones causadas
por estas bacterias, particularmente en las infecciones
otorrinolaringológicas de niños (2,3) .
Desde 1996, se han formulado muchas recomendaciones en
los campos de vigilancia y prevención de la transmisión de enfermedades
infecciosas (4-10), pero pocas han fomentado la adopción de medidas como
consecuencia de su escasa difusión entre los profesionales de la salud
colaboradores. En 1998, un informe sobre antibióticos publicado por el
Organismo Nacional de Prescripciones y Consumo de Medicamentos
(Observatoire National des Prescriptions et Consommations des
Médicaments; ONPCM) puso de manifiesto un aumento del 2,6 % anual en la
venta de antibióticos para las consultas generales en Francia, y
prácticamente la mitad se utilizaba para el tratamiento de infecciones
respiratorias, principalmente de origen vírico (11). Tras la publicación
de este informe y ante la petición realizada por la Secretaría para la
Adopción de Medidas Sanitarias y Sociales, los especialistas del país se
reunieron con profesionales de la salud para elaborar las propuestas de un
plan nacional destinado a controlar las resistencias bacterianas a los
agentes antimicrobianos. Este artículo se centra en las propuestas
relacionadas con la medicina humana. Las acciones llevadas a cabo desde
entonces se presentarán en una próxima edición de Eurosíntesis (12)
Una consulta original
En 1999, la Red Nacional de Salud Pública (Instituto
de Vigilancia Sanitaria; Institut de Veille Sanitaire -InVS-, desde ese
mismo año) inició una consulta nacional para definir los requisitos de
referencia de un plan coordinado de control de las resistencias
bacterianas a los agentes antimicrobianos. Esta consulta se realizó en
dos etapas. Los distintos grupos de especialistas desarrollaron propuestas
que fueron presentadas ante profesionales de la salud, tanto humana como
animal, de los sectores público y privado, con un interés en el uso y la
fabricación de antibióticos y en el control de resistencias.
Cincuenta y cinco especialistas franceses que, en 1998,
asistieron a la conferencia europea sobre resistencias bacterianas a los
antimicrobianos celebrada en Copenhague (13), formaron tres grupos
multidisciplinarios para elaborar las propuestas de medidas para los
siguientes apartados: vigilancia de resistencias bacterianas a los
antibióticos y vigilancia del consumo de antibióticos en el hombre y
animales, control y prevención de resistencias y fomento de la
investigación de resistencias. De forma paralela, se realizó una activa
investigación bibliográfica. Se pusieron a disposición de los
especialistas fondos documentales, así como recomendaciones validadas en
el ámbito nacional, pero aún no publicadas en esa época (9,10).
En enero de 1999, el trabajo de los grupos temáticos
se presentó durante un seminario abierto a todos los profesionales,
instituciones y organizaciones relacionadas con la salud humana y
veterinaria, y con un interés en las resistencias bacterianas a los
antibióticos. A finales de enero de 1999, tras la certificación, las
propuestas se recogieron en un informe presentado ante el Ministerio de
Sanidad como parte del plan nacional de medidas destinadas a controlar las
resistencias a los agentes antimicrobianos (14).
Propuestas para un plan nacional
Para la elaboración del plan, todas las propuestas realizadas se
unieron a diversos elementos orientativos (ver tabla).
Tabla. Elementos de orientación para la elaboración de un plan
nacional
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