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Antecedentes
Los cinco países nórdicos (Dinamarca, Finlandia,
Islandia, Noruega y Suecia) disfrutan de una larga tradición de
colaboración en el campo de la epidemiología y control de
las enfermedades transmisibles. Los epidemiólogos públicos
y los gestores de programas de inmunización se reúnen periódicamente
para estudiar los retos en común e intercambiar experiencias en
materia de vigilancia y control de enfermedades transmisibles.
Tras haber logrado los tres países bálticos
(Estonia, Letonia y Lituania) su independencia en 1991, y de haberse disuelto
la Unión Soviética, se establecieron contactos al otro lado
de la antigua ‘cortina de hierro’ en diversas áreas, como cultura,
educación, economía, asuntos militares y medicina. Todos
los Institutos de vigilancia de las enfermedades transmisibles de los
países nórdicos iniciaron proyectos en colaboración
con sus homólogos de Estonia, Letonia, Lituania o la Federación
Rusa. Los proyectos comprendían áreas variadas, desde la
vigilancia y prevención del VIH (1) y los programas de vacunación,
hasta la resistencia a los antibióticos.
A mediados de los años noventa, los epidemiólogos
de los países nórdicos han constatado que muchos de sus
esfuerzos estaban duplicados y que el control de las enfermedades transmisibles
en la región evolucionaba muy lentamente. Por consiguiente, y con
el fin de rentabilizar los recursos y mejorar las relaciones con sus colegas
bálticos, los epidemiólogos comenzaron a coordinar sus respectivas
actividades. Asimismo, estimaron que la red nórdica, de excelente
funcionamiento, podía ampliarse fácilmente hacia el este.
El programa
En 1998, conseguimos la financiación del Consejo
Nórdico de Ministros y de los Institutos de esta región
para un programa de tres años (ver: www.folkehelsa.no/fag/baltic/).
El objetivo era crear una red de institutos de vigilancia y divulgar conocimientos
sobre la epidemiología de las enfermedades transmisibles actuales.
Stein Andresen dirige el programa con un equipo formado por dos administradores
de habla rusa a tiempo parcial destinados en Oslo y tres epidemiólogos
a tiempo parcial destinados en Estocolmo, Copenhague y Helsinki, respectivamente.
Preben Aavitsland coordina el Grupo Directivo de epidemiólogos
nórdicos.
Comenzamos por ampliar la red nórdica de institutos
de vigilancia incluyendo a institutos nacionales análogos en los
tres países bálticos (7,6 millones de habitantes) y en los
condados de la región noroeste de la Federación Rusa (Murmansk,
Arcángel, Nenets, Karelia, Leningrado, San Petersburgo y Kaliningrado,
con un total 10,4 millones de habitantes). Nos reunimos anualmente con
los directores de institutos y publicamos un boletín trimestral
bilingüe (inglés y ruso) llamado EpiNorth (véase: www.epinorth.org).
Muy pronto nos dimos cuenta de que el programa tradicional
de dos años de formación epidemiológica de campo
no era viable ni recomendable. Existía un gran riesgo de que los
alumnos no volviesen a su país de origen después de recibir
formación en un país mucho más próspero que
el suyo. Por otra parte, tampoco había garantía de contar
con suficiente financiación a largo plazo. Por todo ello, el programa
incluye otras actividades de formación (tabla).
Tabla. Actividades de formación del programa nórdico,
ruso y báltico
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Training activity
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Location
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Year
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Nr of participants
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Introductory courses
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Standard
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Riga, Latvia
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1999
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50
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Standard
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Vilnius, Lithuania
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1999
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40
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Standard
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Archangel, Russia
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1999
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36
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Standard
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Murmansk, Russia
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1999
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33
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Standard
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St-Petersburg and Leningrad, Russia
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1999
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40
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Vaccinology
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Riga, Latvia
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1999
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40
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Standard
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Tallinn, Estonia
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1999
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22
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Vaccinology
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Vilnius, Lithuania
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1999
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50
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Scientific publishing
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Riga, Latvia
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2000
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20
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Antibiotic resistance and hospital hygiene
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St-Petersburg, Russia
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2000
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52
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Standard
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Leningrad, Russia
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2000
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40
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Standard
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Karelia, Russia
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2000
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41
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Advanced courses
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Standard
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Kongsvinger, Norway
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1999
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30
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Standard
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Jurmala, Latvia
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2000
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29
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Scientific conferences
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Health in Northwest Russia
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Tromsø, Norway
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1998
|
30
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Combating Infectious Diseases in the Baltic Sea and
Barents Regions
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Sigtuna, Sweden
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2000
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60
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Cursos de iniciación
Estos cursos de 2-3 días de duración se
imparten en el instituto nacional con participantes del propio instituto
y de otras sucursales de la misma localidad. Los epidemiólogos
de los institutos nórdicos imparten clases sobre vigilancia, investigación
de brotes y el papel que juega el laboratorio microbiológico en
estas actividades. Se incluyen dos o tres estudios de casos. También
se distribuye con antelación material impreso en el idioma local
y las clases se traducen simultáneamente. Hay cursos sobre temas
específicos, como la vacunación, la higiene hospitalaria
y la edición de textos científicos. Durante el período
1999-2000, se han realizado 12 cursos de iniciación en los cuatro
países, con una mediana de 40 participantes (rango 20-52).
Cursos avanzados y conferencias científicas
Organizamos un curso anual de dos semanas de duración
para unos 30 epidemiólogos de distintos institutos nacionales o
de sus delegaciones de toda la región, incluidos los países
nórdicos. El plan de estudios incluye vigilancia, investigación
de brotes, vacunación, relación con los medios de comunicación,
técnicas de presentación y uso de EpiInfo. También
participamos en la organización de una conferencia científica
anual. En 2000, el título de la conferencia fue "Lucha contra
las Enfermedades Infecciosas en las Regiones del Mar Báltico y
de Barents" ("Combating Infectious Diseases in the Baltic Sea
and Barents Regions") (2).
Becas
Catorce colegas bálticos y rusos han recibido
becas para asistir a cursos en el extranjero, cinco de ellos al curso
de iniciación de EPIET y a visitas de estudio a los institutos
nórdicos.
Lecciones aprendidas
Contenido
La epidemiología de las enfermedades transmisibles
en la Unión Soviética y Europa Occidental evolucionó
separadamente a lo largo de casi todo el siglo pasado. No hemos leído
los mismos libros o artículos, ni hemos asistido a las mismas clases
que nuestros colegas (uno de los institutos rusos asociados no recibía
visitas del extranjero desde los años veinte). No es de extrañar,
pues, que los métodos de trabajo, los procedimientos y los puntos
de vista difieran entre los distintos institutos. Hemos observado algunas
diferencias concretas:
• Las enfermedades transmisibles subrayan el equilibrio
entre la necesidad de protección de una sociedad y los derechos
individuales. Notamos que, en nuestros países vecinos del este,
este equilibrio se inclina a favor de la sociedad. En el caso de algunas
enfermedades, la declaración, el tratamiento, la hospitalización
y la baja por enfermedad, son obligatorias.
• Existe una tendencia a dar una gran importancia
a los datos recogidos con la vigilancia.
• A menudo, el enfoque empleado en la investigación
de brotes es diferente. Por lo general, se pone un gran énfasis
en la metodología descriptiva, pero no hay tradición
de realizar estudios analíticos.
• Los epidemiólogos y los funcionarios
médicos de la salud pública que realizan tareas de campo
están acostumbrados a seguir unas normas estrictas en materia
de medidas de control. No parece haber lugar para la improvisación
ni para una evaluación crítica de los resultados.
• Sigue prevaleciendo el enfoque "buscar
y destruir" en el control de enfermedades transmisibles. El despistaje
generalizado para identificar portadores de, por ejemplo, enteropatógenos,
sigue siendo una práctica habitual, al igual que la desinfección
de lugares después de haberse producido un brote.
Métodos didácticos
El trabajo en grupos ad hoc es una experiencia
nueva para muchos participantes y el problema del idioma a menudo la convierte
en un auténtico reto. Casi todos los participantes prefiere el
formato de clase tradicional. Sin embargo, fomentamos el trabajo en grupo
ya que contribuye a relajar las relaciones entre el personal docente y
los participantes, y favorece la participación activa de éstos.
Idioma
Son pocos los epidemiólogos de Rusia y los países
bálticos con conocimientos básicos de inglés. Para
la generación actual, el ruso es la lingua franca de la
región aunque esta situación probablemente cambie pronto.
Por consiguiente, durante los próximos años, tendremos que
seguir incluyendo la traducción de las clases y del material impreso
de la mayor parte de los cursos.
El papel de EPIET
El modelo del programa de formación es muy similar
al de EPIET. Utilizamos estudios de casos y algunas clases EPIET y casi
todos los profesores y monitores son alumnos EPIET, ex-alumnos EPIET,
o profesionales que han asistido al curso de iniciación de EPIET.
Los cursos avanzados se han diseñado a partir de ese curso de iniciación.
El futuro
El programa, en su formato y financiación actual,
termina en el año 2001. Sin embargo, pretendemos continuar algunas
actividades con la financiación del Grupo de Trabajo para el Control
de Enfermedades Transmisibles de la región del Mar Báltico
(3). Las actividades principales serán seminarios sobre temas específicos
organizados en colaboración con institutos asociados, y la presencia
de epidemiólogos de estos institutos que serán invitados
a pasar una temporada en nuestros institutos con el fin de preparar estudios
conjuntos de vigilancia. También pretendemos potenciar la investigación
conjunta de brotes. Esperamos que los demás institutos asociados
asuman un mayor protagonismo en la formación de epidemiólogos
fuera de sus institutos.
Es muy probable que los tres países bálticos
se integren a la Unión Europea en los próximos 3-5 años.
Cuando llegue ese momento, podrán formar parte de la red europea
de vigilancia y control epidemiológico y de redes específicas
de distintas enfermedades. Sin embargo, creemos que, en los próximos
años, seguirá haciendo falta mantener una colaboración
especial en la región norte de Europa. En particular, no deseamos
que se interponga otra cortina de hierro entre una UE ampliada y la Federación
Rusa, en el campo de vigilancia y prevención de las enfermedades
transmisibles
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